Carta abierta a los interesados en la música.
agosto 03, 2013
A los bares, eventos, organizaciones, grupos, bandas, público
y demás interesados en el ambiente, la cultura y el mundo de la música.
Empiezo, con una pregunta que se generó, después de lo acontecido en un bar de
Bogotá, Beer Classic North, con mi grupo de música Capital Rock-Blues;
pero antes, hago una aclaración importante y válida, lo siguiente a leer, no
representa, ni habla por todos los integrantes de Capital Rock-Blues, no
escribo como baterista del grupo, escribo como Francisco Alejandro García
Salazar, un oyente, un interesado, un amante más de la música.
Retomo, mi pregunta es ¿en qué momento, quienes y como darán
la oportunidad de escuchar y dar oportunidad a los innumerables y nuevos
grupos, nuevos sonidos, nuevas tendencias musicales que aún no hacen parte de
un gran 'mercado' o industria musical? La situación es compleja, sabemos
que, al menos en Bogotá, existen cientos e incluso, me atrevo a decir, miles, grupos
de música, que están en el reto diario de buscar oportunidades, momentos,
espacios para darse a conocer, hacerse oír a través pequeños festivales,
concursos, convocatorias, pequeños conciertos y toques en bares, clubes, y
demás. Creo que tales movimientos de los grupos, que ya nombré, (pequeños
conciertos, concursos, etc.), son obviamente lo mínimo que cada grupo debe
hacer para darse a conocer y obviamente no depende de nadie más que del mismo
grupo. Esta parte, la más importante, bien dicha, o para hacerme entender es,
lo que llamamos la autogestión. Sin
embargo, aquí está el lio, que esta autogestión sea efectiva, es decir, que los
grupos puedan llegar al público, a sus oyentes, a sus futuros seguidores. No sé
si afortunadamente o desafortunadamente, darse a conocer no depende del todo de
los grupos, es necesario que se generen, (como ya decía), los concursos, las
convocatorias, que los bares, los parques, etc. abran sus tarimas a cada grupo;
pero, aparte de crear los espacios, las oportunidades, los momentos, también
debe existir una disposición a que el grupo muestre y presente su sonido, se dé
a conocer. Una disposición a que lo que va a sonar es nuevo, incluso, románticamente
hablando, darle la oportunidad a que el público, el oyente pueda decidir si lo
que escuchará le gusta o no.
Afortunadamente, hablando únicamente de Bogotá, estos
espacios se dan varias veces y frecuentemente. El verdadero problema está, en que
tanto, como público, como jurados, y como lugares (bares, tiendas, concursos,
etc.) siguen exigiendo, siguen pidiendo, siguen esperando música ya conocida,
sonidos ya conocidos, tendencias ya conocidas, grupos ya conocidos, y mal
acostumbran a los grupos, a los músicos, a los intérpretes, a los espacios, a
los lugares, y sobre todo al público, a que todo suene parecido a lo que ya es
conocido y/o famoso. No estoy en contra de los covers, ni de las versiones a
canciones conocidas, incluso y así mismo
creo que esto ayuda a dar identidad y propiedad al grupo, pero, es lógico, si
un grupo quiere darse a conocer, se dará a conocer con su identidad, con su “huella”,
con su propio y único sonido.
De esta manera y a petición, es que, tanto como público, y
como organizadores de eventos, dueños de bares, jurados, músicos, o simples oyentes,
nos demos el tiempo, la dedicación, la disposición, y la oportunidad de
escuchar nuevos sonidos, nuevas músicas, nuevos grupos.
Francisco Alejandro García Salazar.
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