Cardos Rodando (Frente Bolivarista, 2015) - Lagartijeando
enero 18, 2016
Lo necesario para
volver.
Esta entrada, la
primera 'oficial' del año 2016, no sólo se trata de nuestro regreso a esta
labor, oficio, actividad, hobbie, pasatiempo, tarea, etc., (cosa que hacemos,
hago, hacen, con gusto), sino es un regreso al encuentro con todas las
posibilidades de lo que más importa y de la razón por la que estamos acá, ya
saben... la música. Y qué más justo que 'iniciar' el año con un trabajo musical
como este.
Pues, Lagartijeando, es
comienzo, es regreso, es retorno, es volver a las raíces; y si, de algún modo,
ya son casi que innumerables los proyectos musicales en los que hemos usado
oraciones y conceptos como 'volver a la raíz' 'volver a lo
"nuestro"', etc., pero asimismo cada uno de estos proyectos, (los que personalmente, más me han gustado), vuelven a esas 'raíces' a su manera, con
similitudes, e ideas bastante cercanas, a veces, pero, definitivamente
insaciables, incansables e ingeniosos a su modo. Siguiendo la idea de volver, y
del retorno a actividades y asimismo a las raíces, a lo interior, Lagartijeando,
me ha hecho volver a, antes que todo, a escribir, (no es que no haya querido
escribir sobre algún otro álbum), y sobre todo a mirar donde no solía mirar. A
modo personal, y anecdótico, Cardos Rodando, en su mayoría, me capturó mientras
caminaba, la poblada y edificada ciudad de Bogotá (que es la misma que he
caminado muchos días y años); e inconscientemente me ha dado una perspectiva de
lo que iba visualizando mientras caminaba, he vuelto a mirar lo que hay más
allá de los edificios, y, a mi parecer, es mucho mejor lo que se ve. No soy de
una postura político-ambientalista o algo similar, sin embargo, soy una persona
que varias veces de su vida se encuentra agotada de, pasear entre concreto y
más concreto, de no poder sentir los rayos del sol y muchas veces sólo percibir
únicamente sombras. Una aclaración, quizás si, esté tomando una postura política con lo que acabo de decir, pues, reitero, Lagartijeando y este
sabroso, cuasi espiritual, cadencioso, caluroso, álbum, es unc regreso a
momentos, ideas, cosas, e incluso otras canciones que quizás ya ni recordemos.
Contiene mucha música Andina, o lo que conocemos como música Andina; o al
menos, contiene muchas similitudes y tendencias rítmicas y melódicas con la tan
amada/odiada música andina.
¿Hace falta que lo folclórico, en este caso lo Andino, Zampoñas, Charangos, Bombos, y demás, sea
acompañado por algunos efectos, ritmos, y beats, electrónicos? Quizás no; si
Lagartijeando usa algunos beats y efectos electrónicos, pero ha sido lo más
cercano, (al lado de Nicola Cruz, entre otros) a lo folclórico, sin embargo, mi
pregunta seguirá en pie; qué sucede con lo que no contiene algún beat, algún
efecto, algo electronico o digital. He aquí mi reflexión e invitación, ¿por qué
no volver a eso?
Retornando la idea principal
de lo que siempre intentamos lograr a través de este pequeño pero genial blog,
(humildad aparte); Lagartijeando llega, tal cual como el nombre de su álbum,
como un cardo rodando, que recorre caminos, que va recogiendo pedazos de lo que
encuentra, que puede ir tan lejos como el viento se lo permita, y puedo llegar
tan lejos que sin darse cuenta puede retornar y llegar a dónde empezó.
¡Bienvenidos a mis oídos, escuchen y lean!
Favoritas/Recomendadas:
1- Amazonas hasta los Andes
4 - Santa Rosa de los Andes
5 - Cardos rodando
6 - Capoeira
7 - Marimbazo

0 comentarios